lunes, 3 de agosto de 2015

TARRAGONA: Descubriendo la comarca del Priorat (Siurana y Ulldemolins).


A través de la cuenta de instagram @travelwithpedro descubrí este pequeño pueblecito de la comarca del Priorat, en la provincia de Tarragona y me entró el gusanillo de hacerle una visita. En la web www.turismepriorat.org estuve buscando información y descubrí que podíamos hacer una ruta en coche rodeando el Montsant y visitando pueblecitos pequeños con encanto. Iban a ser más, pero un dolor de cabeza y una mala gestión para encontrar algún restaurante para comer, nos han hecho volver a casa, así que sólo hemos visitado Siurana y Ulldemolins pero volveremos pronto porque la zona promete!

SIURANA

Situada entre la Sierra del Montsant y las montañas de Prades, esta localidad de apenas 21 habitantes ofrece una de las mejores vistas de la zona, al estar situada en la cima de una pequeña montaña y rodeada de impresionantes precipicios. Hay una zona para aparcar en la entrada del pueblo, gestionada por los vecinos, los cuales cobran 2€ para ayudas al mantenimiento del municipio.

Entre los lugares de interés que se pueden visitar, está la iglesia de Santa Maria. Es un edificio de época románica, construido entre los siglos XII y XIII con la llegada de las tropas de Berenguer IV en 1154 y conservado íntegramente. En aquella época Siurana era un importante punto de defensa de la frontera islámica y fue el último reducto musulmano de Cataluña, conquistado entre el 1153 y 1154.

Los acantilados que bordean la población ofrecen vistas en 360º de la zona y no son aptos para gente que padece vértigo! El Salto de la Reina Mora es un risco conocido con este nombre gracias a la leyenda de Abdelazia, hija del Valí de Siurana, que cuando llegaron las tropas cristians prefirió saltar al abismo del risco con su caballo que caer en manos enemigas.


Entre los servicios que ofrece la localidad se encuentra una "agrobotiga" (tienda con productos de la zona), un par de casas rurales, un camping-centro de actividades de escalada, un refugio del Centro Excursionista de Cataluña y un restaurante. Como veis, está muy bien preparada para pasar un día haciendo actividades de senderismo, escalada o incluso kayak, ya que en el pantano de Siurana hemos visto bastantes kayaks "navegando" por sus aguas.

ULLDEMOLINS

En esta localidad ubicada más al norte de la comarca, en el valle del río Montsant, destacan la cantidad de ermitas que hay para visitar. En la entrada del pueblo se encuentra la iglesia de Santa María de Loreto, con la fachada exterior esgrafiada y pinturas murales interiores de estilo bizantino hechas a mitades de los años noventa.

Siguiendo por la calle principal, al final de ésta, se encuentra la iglesia Sant Jaume Apóstol, de estilo renacentista y proyectada por el arquitecto Mosén Joan Amigó. El resto de iglesias se encuentran a unos kilómetros andando de la población, como la ermita de Sant Bartomeu, la de Santa Magdalena o la de Sant Antoni y Santa Bárbara. No estamos preparados para caminar por caminos de tierra así que dejamos estas ermitas para una próxima visita!

Se acerca la hora de comer así que nos vamos hacía otro pueblo para comer en cualquier restaurante con terraza ya que llevamos al Leo pero no encontramos ninguno cerca y como a una servidora le duele la cabeza, nos volvemos a casa. Eso sí, con ganas de seguir la ruta por el Priorat!

Besos de Dani, Cris y Leo!

domingo, 26 de julio de 2015

PROVENZA, segundo día (Segunda parte): Gordes y Abadía de Senanque

Llegamos a la hora de comer a Gordes que, como dije en la anterior entrada, está considerado como uno de los pueblos más bonitos de Francia. Las vistas que ofrece desde la carretera de entrada son impresionantes y no puedes dejar de pararte un momento en cualquier rinconcito para tomar una instantanea. Con el calor que hacia, todos nuestros pensamientos iban dirigidos a las piscinas que se ven en la parte inferior derecha de la imagen, qué lujo darse un bañito con esas vistas!!


Una vez aparcamos la moto cerca de la plaza principal, empezamos a callejear por las empinadas cuestas y vamos descubriendo rincones con mucho encanto, pequeños restaurantes con terrazas que parecen sacadas de un cuento y tiendecitas con productos típicos de la zona con una pinta exquisita. Subimos y bajamos por las callejuelas estrechas hasta que encontramos un pequeño restaurante con comida para llevar. Hemos tenido muchos gastos estos dos días así que ese día toca comer barato, una hamburguesa con patatas y bebida, eso sí, con unas vistas privilegiadas!

Los edificios que predominan en esta pequeña localidad, son la iglesia y su castillo. Este último fue reconstruido en 1525 aunque ya se tiene constancia de su existencia en el año 1031. Su estilo arquitectonico reúne las formas de la época medieval y las nuevas que se crearían en el Renacimiento. 


Mientras seguimos paseando por este pueblo que nos transporta a la época medieval gracias a los materiales y el color de las casas que lo forman, descubrimos una tienda con una bodega subterranea dónde se conservaban los vinos que vendimiaba la familia. Con el calor que hace fuera se agradece bastante el fresquito que hay en la bodega!


Una vez creemos que ya hemos recorrido el pueblo entero, nos subimos en la moto y nos dirigimos a la Abadía de Senanque, a penas a un par de kilometros de Gordes. Las fotos que había visto por internet me resultaron preciosas pero es que verla en directo es una auténtica pasada. Ubicada en un valle, la abadía está presidida por un gran campo de lavanda, que en esta época del año da al lugar a una explosión de color.

Apenados porque se hacía la hora de volver a casa, cogimos la moto y nos dirigimos por las carreteras llenas de curvas que bordean esos montes, hacía Avignon, para allí coger la autopista que nos llevaría de nuevo a casa. Eso sí, desde las afueras vimos el espectacular Castillo de los Papas de Avignon y supimos que muy pronto tendríamos que volver a esa región, ya que tiene muchas cosas que ofrecer y lo poco que habíamos visto nos había encantado.

Besos de Dani y Cris!

domingo, 19 de julio de 2015

PROVENZA, segundo día (Primera Parte): Roussillon

Para nosotros, el mejor día en la Provenza. Los dos pueblecitos que visitamos, Rousillon y Gordes, estan considerados como unos de los pueblos más bonitos de Francia y pudimos comprobar en primera persona que ese título se lo han ganado con creces. 
Creo que cada pueblo se merece una entrada dedicada única y exclusivamente a él, así que empezaré hablando de Roussillon, primera parada de nuestro segundo día en la Provenza.

Situado entre los montes de Vaucluse y las colinas de Louberon, Roussillon se asienta en uno de los más importantes nacimientos de Ocre. Hace 230 millones de años esta región estaba sumergida bajo el mar y gracias a los sedimentos y a los movimientos de las masas de tierra se constituyó el suelo marino. Aproximadamente hace 110 millones de años, la Provenza emergió de las profundidades marinas y se creó todo lo que conocemos hoy en día.

Gracias al clima tropical que había en esa época, la tierra fue poco a poco secándose hasta alcanzar esa tonalidad marron-rojiza-amarillenta. Como os podreis imaginar, la gente de Roussillon se dedica única y exclusivamente a la extracción de este mineral terroso y en las tiendas de souvenirs se pueden encontrar miles de botes de todos los tamaños y de todas las tonalidades posibles de ocre. Como no podía ser de otra manera, Dani se compró un pack de botes pequeñitos para poder pintar las montañas de su maqueta de trenes!

Roussillon está ubicado en un montículo y desde el mirador que hay detrás de esta pequeña iglesia se pueden vislumbrar los montes de Vaucluse, tierras llenas de viñedos, trigo y olivos, y sobretodo paredes llenas de ocre, color que predomina tanto en el paisaje como en las casas junto con el verde de los árboles, un contraste realmente bonito.

El pueblo, a pesar de lo pequeño que es, está lleno de Galerías de Arte ya que el ocre es un buen material para pintar lienzos y además, el enclave donde está situada es una fuente inacabable de inspiración para los amantes de la pintura. Muchos pintores famosos se trasladaron a la Provenza para pintar sus cuadros mas famosos. Un pequeño consejo para los que todavía siguen la tradición de enviar postales a amigos o familiares, esperaros a ir a Roussillon para comprarlas, son las más bonitas de la zona!!

Una de las actividades que ofrece Roussillon, es la visita a la zona donde se extrae el ocre. Por un módico precio de 2,50€ comienzas un recorrido que te transporta a una zona única en Europa y que recuerda a imágenes que hemos visto del Cañón del Colorado, a que si? Es muy fácil seguir el recorrido ya que está muy bien señalizado y existe la posibilidad de hacer uno mas corto y otro más largo. Nosotros hicimos el mas largo, que supone media hora mas de caminata y no es nada cansado ya que hay zonas de descanso con bancos a la sombra para coger fuerzas y seguir deleitándose con el paisaje.

Cuenta la leyenda que Guillaume de Cabestan, hijo del Señor de Cabestan de los Altos Alpes, fue contratado en el castillo de Roussillon, bajo las órdenes del Sr. Raimundo de Aviñón y su mujer, Sermonde, para aprender a ser un buen caballero. Al Sr. Raimundo le encantaba irse de caza por lo que pasaba muchos días fuera de casa, dejando a su mujer sola en el castillo. Poco a poco, Sermonde y Guillaume fueron trabando amistad hasta que al final se enamoraron.

El Sr. Raimundo acabó enterándose de la relación que tenía su esposa con Guillaume y muerto de celos y de rabia se llevó al muchacho un día de caza, lo apuñaló por la espalda y le arrancó el corazón. Regresó al castillo y le pidió al cocinero que lo preparase para la cena. A Sermonde aquel manjar le resultó delicioso pero cuando se enteró que se había comido el corazón de su amado huyó del castillo y se precipitó por uno de los acantilados de la zona.

Su cuerpo ensangrentado manchó para siempre la zona donde ahora se ubica el yacimiento de ocre y un manantial brotó justo en el punto donde Sermonde cayó. Una historia realmente romántica!

Pensábamos que la visita a este pueblo iba a ser mucho más corta, pero no esperábamos que fuese tan bonito y que casi nos parásemos en cada esquina para hacer fotos o admirar cualquier detalle, así que se nos hizo la hora de comer. En Roussillon hay muchos restaurantes aunque nosotros decidimos ir hacia Gordes y comer allí algo, aunque eso os lo explico otro día!

Besos de Dani y Cris.

domingo, 12 de julio de 2015

PROVENZA, primer día: Desde Orange hasta Manosque.

Salimos el viernes a las tres de la tarde hacia la Provenza. Teníamos muchas ganas de ir ya que las fotos que habíamos visto por internet eran preciosas y no nos defraudó para nada. Al contrario, tenemos unas ganas locas de volver a esa región.
Para dormir esa noche elegimos el pueblecito de Bollène, muy cerca de Orange, primera parada en nuestra ruta. El hotel era una casa familiar con apenas 6 habitaciones, muy acogedor y con un desayuno casero muy rico. Los dueños hablaban solo francés pero eran tan amables que se hicieron entender a la perfección!

Salimos bien temprano el sábado y llegamos a Orange en apenas 20 minutos. Elegimos ver esta ciudad ya que su Teatro Romano y Arco del Triunfo estan considerados "Patrimonio de la Humanidad". Nada más entrar vimos en el centro de una rotonda el precioso Arco del Triunfo. No conmemora una victoria concreta pero si las victorias contra galos y germanos y la paz alcanzada bajo el glorioso gobierno de Augusto. La UNESCO lo define como "uno de los más bellos ejemplos subsistentes de los monumentos romanos provinciales de este tipo erigidos en la época de Augusto".

En el centro de Orange, se levanta el Teatro Romano, un gran edificio muy bien conservado dónde todavía hoy se siguen haciendo representaciones teatrales u óperas. Fue construido bajo el reinado de César Augusto en el siglo I y aún dispone del muro de escena con su elevación original: 103 metros de largo por 37 de alto. Para visitas aquí os dejo la web con toda la información.

Una vez salimos del Teatro dimos una pequeña vuelta por los alrededores y ya empezamos a ver ese ambiente de lavanda tan característico de la Provenza. Tiendecitas super bonitas que ofrecian todo tipo de productos con la lavanda como el ingrediente principal serían las protagonistas en nuestra ruta. Era imposible no entrar a mirar y oler!

Nuestra siguiente parada fue el pueblecito de Carpentras. Sus calles estaban decoradas con cuadros y flores y se notaba ambiente festivo (por lo poco que habíamos visto, en julio y agosto estos pueblecitos provenzanos se llenan de conciertos y actividades para todo el público). Hay varios monumentos para visitar, como la Puerta de Orange, la Sinagoga o la Catedral de Saint-Siffrein, entre otros. Aprovechamos para comer allí algo ligero y seguimos con nuestra ruta.

Nos dirigimos a un pueblecito llamado Sault. Había leído sobre él en la web www.la-provenza.es y tenía muy buena pinta. Antes de llegar recorrimos una carretera rodeada de viñedos, olivos y campos de trigo, un paisaje digno de admirar! Cuando estábamos llegando a Sault se abrió ante nosotros un mirador con unas bonitas vistas dónde se podian ver (¡por fin!) los campos de lavanda. Nos paramos a hacer miles de fotos y luego visitamos el encantador pueblecito. Aprovechamos para hacer unas compras y tomar algo fresquito (el calor era agobiante!).

Muy cerquita de Sault se encuentra Aurel, también un pueblecito con encanto y con muchos campos de lavanda a su alrededor.
Pusimos rumbo a Manosque, el pueblo donde se encontraba nuestro segundo hotel, y disfrutamos sin prisas del paisaje tan bonito que ofrece esta zona francesa. Al día siguiente nos esperaba lo mejor de esta escapada, sin duda!

Besos de Dani y Cris!

jueves, 2 de julio de 2015

NUEVA YORK, tercer día: Estatua de la libertad, Wall Street, Chinatown, Little Italy y Puente de Brooklyn.

El tercer día en esta espectacular ciudad lo aproveché para visitar el downtown. Después de un desayuno comprado en el carrito ubicado en Times Square cogí el metro en dirección al departamento financiero neoyorkino. Tenía la intención de visitar la isla dónde se encuentra la estatua de la libertad y seguidamente Ellis Island para ver el museo de la inmigración pero un temporal unos meses atrás había destrozado gran parte de las dos islas y las estaban rehabilitando así que me quedé con las ganas aunque me subí a un barco que pasó muy cerca de la estatua e hizo un crucerito por el río (incluído en la NewYork Pass). Eso sí, pasé mucho frío!! Qué cambio de temperaturas de un día a otro!!

Después de una hora de crucero, me dirigí hacia Wall Street y me topé con este simpático toro que según cuenta la leyenda, si le tocas los "cojoncillos" te irá bien con el dinero así que no lo dudé ni un segundo y allí que me fuí directa a por los bajos del toro jejeje


Pasé por la zona financiera, cruzando Wall Street, viendo la fachada de la bolsa de Nueva York y a muchísima gente trajeada de un lado para otro con los móviles zumbando. De allí me dirigí a la zona cero. Todavía estaba en obras y no se podía acceder a las piscinas que estaban construyendo en honor a los fallecidos en ese horrible atentado del 11S pero algo se podía atisbar entre las vallas y la verdad es que impresionaba. Cuánto dolor se sentía en el ambiente...

En la NewYork Pass entra el acceso al 9/11 Memorial Museum pero había tanta cola que no me apeteció esperar tanto así que seguí con mi ruta.
Muy cerquita de la zona cero se encuentra la capilla de San Pablo, el edificio religioso más antiguo de Manhattan. Lo que más me impactó de esta capilla es el cementerio, muy al estilo victoriano, que había en su lateral. Tienen razón cuando dicen que en Nueva York te puedes encontrar de todo!!

Fuí subiendo Broadway hasta llegar a la altura de Chinatown. Es una zona muy pequeñita de la ciudad aunque cuando entras parece que estás en otro país. Gente china paseando por las calles, tiendas con letreros única y exclusivamente en chino y con productos que jamás había visto por España. Algunos daban auténtico terror... jajaja


Justo al lado de estas cuatro calles llamadas Chinatown, está Little Italy. Esto si que ya me sonaba más!! Restaurantes italianos inundan estas dos calles adornadas con banderines y bocas de incendio pintadas de verde, rojo y blanco. No se puede negar lo orgullosos que están sus habitantes de su patria!

Me paré a comer en uno de los muchos restaurantes italianos que hay en la zona y puse rumbo al Puente de Brooklyn. (Ojo con la comida en los restaurantes que no son fast food que es carísima!). Tuve la mala suerte de que estuviese todo el puente en obras y le quitó un poco de encanto, aunque eso sí, no me quedé sin las ganas de cruzarlo!

Después de un buen rato de caminata llegué al barrio de Brooklyn y pude observar en todo su esplendor el skyline neoyorquino. Me quedé una hora sentada en uno de los bancos que da al río observando detenidamente cada rascacielos y soñando despierta (bueno, tengo que confesar que también lo hice para descansar los pies porque después de tres días de caminata intensa los pobres estaban muertos!).

Cuando recuperé algo de fuerzas, cogí el metro (después de perderme varias veces por la zona, que complicado era encontrarlo!!) y me fui al hotel a descansar.

Besos de Cris.

martes, 23 de junio de 2015

NUEVA YORK, segundo día: Central Park, MET y Quinta Avenida

Empezaba mi segundo día en Nueva York. El jet lag lo tenía un poco más controlado aunque igualmente me levanté suuuuper temprano y tuve que hacer algo de tiempo antes de salir a la calle. Ese día tenía decidido visitar de arriba abajo el Central Park así que cogí el metro hasta la parada "Cathedral Pkwy, 110 St" (lineas azul A o naranja B) que me dejó justo en la parte norte del parque. Antes me había comprado para desayunar un café y un donut (al estilo Homer Simpson) en uno de los miles de carritos que hay en Times Square y, para mi sorpresa, ví un camión de Estrella Damn nada más salir del hotel!! Me hizo mucha gracia!

Fuí paseando tranquilamente por uno de los muchos caminitos que hay en el parque, viendo a mucha gente pasar con la bici o hacer running (totalmente como se ve en las películas), incluso algún que otro vehículo. Me fuí adentrando en la naturaleza y hubieron momentos en los que pensé que me había trasladado a otro lugar ya que no se oía apenas ruidos y los rascacielos habían desaparecido!

Después de un ratito de paseo llegué al gran lago, el lago Jacqueline Kennedy Onassis. Se extiende a lo largo de 43 hectáreas y se puede ver a bastante gente corriendo a su alrededor (preparándose para la famosa maratón neoyorquina?). Las vistas desde todos los angulos son preciosas ya que se pueden ver muchos de los edificios que componen el skyline.

Lo bordeé por el lateral derecho y seguí caminando sin prisa observando a las graciosas ardillas que campaban a sus anchas por todo el parque (por éste, y por la mayoría de parques que hay en la ciudad!). Es impresionante como pueden estar tan tranquilas con la cantidad de gente que hay. Una vez pasé el lago, llegué a la altura de la calle 86 y me dirigí hacia el Museo Metropolitano de Nueva York (MET). 

Su entrada está incluida en el NewYork Pass así que lo "sellé" en las taquillas y entré (si no recuerdo mal pude saltarme toda la cola, aunque no estoy 100% segura, hace ya dos años de este viaje jejeje).
Posee más de dos millones de obras de arte de todo el mundo y sus colecciones abarcan desde tesoros de la antigüedad clásica a pinturas y esculturas de casi todos los maestros de Europa y una gran colección de obras estadounidenses. El museo també posee muchas obras de arte egipcio, africano, asiático, de Oceanía, Oriente Medio, bizantino e islámico.


Para mí, el mejor museo que he visitado hasta la fecha. Me encantó todo lo que vi y me hubiese quedado mucho más tiempo observando detenidamente todas las obras de arte que alberga. Lo recomiendo encarecidamente ya que yo no soy mucho de museos y me suele aburrir bastante visitarlos pero me llevé una muy grata sorpresa con éste.

Cuando salí del museo mis tripas empezaron a recordarme que era hora de comer, así que compré un Hot Dog y una bebida en uno de los carritos que hay en la misma puerta y me senté en las escalinatas de la entrada a comer mientras escuchaba a un grupo tocar. Lo hicieron muy bien y me amenizaron la comida y el rato de descanso (mis pies empezaban a quejarse de tanto caminar).

Una vez cogí fuerzas, volví a entrar a Central Park por la parte sur del MET y seguí caminando tranquilamente. A partir de aquí, muchas de las zonas que pude ver me parecieron muy familiares gracias a la cantidad de películas americanas que se han grabado en ellas. A quien no le suena el embarcadero, el Hotel Plaza o la explanada donde poder jugar un partido de beisbol o hacer un picnic?

Salí de Central Park por la esquina de la Quinta Avenida, donde se encuentran muchos carruajes tirados por caballos que te llevan a dar una vuelta por el parque. La verdad es que no me gusta nada ver a los pobres animales pasando calor y tirando de tanto peso, pero qué se le va a hacer...

Seguí caminando por la Quinta Avenida en dirección sur y al llegar a la altura de la calle 42 me encontré con la Biblioteca Pública. Con lo que me gustan los libros no podía dejar de visitarla!! Es una de las bibliotecas públicas más grandes de los Estados Unidos con uno de los sistemas de búsqueda de información más extensos. Hay que pasar un control de seguridad y es gratuita.


Volví a caminar hacía el sur por la Quinta Avenida hasta llegar a la intersección entre ésta y Broadway. Aproveché para comprarme Sushi en uno de los miles supermercados asiáticos de la ciudad y me lo comí sentada en el parque Madison, rodeada de los pequeños roedores y con vistas al famosísimo Flatiron Building. En la mayoría de zonas públicas hay mesitas y sillas de colores verde o rojo (del estilo Ikea) para que la gente se siente a comer, leer, descansar o jugar al Party, por ejemplo!! Jejeje

Para terminar el magnífico día que había tenido, me pasé por la tienda de Victoria's Secret que hay en la calle 34 con la sexta avenida y me volví loca comprando ropa interior, bikinis y cremas hidratantes!! (Éstas últimas también como regalo para mis amigas). Desde ahí, cogí el metro para volver al hotel y descansar (era sólo una parada pero mis pies me estaban gritando que necesitaban reposo!!). Al día siguiente me esperaba otro maravilloso día!


Besos de Cris!