domingo, 6 de marzo de 2016

NARBONNE: Una agradable sorpresa en el sur de Francia (Segundo día)


El segundo día de nuestra escapada a Narbonne, lo aprovechamos para visitar los alrededores de la ciudad. Habíamos visto en TripAdvisor que una de las mejores visitas de Narbonne era la Abadía de Fontfroide, a apenas 15 kilómetros. Fue fundada en el año 1080 y en un principio seguía la orden de San Benito pero pronto fue sustituida por la orden del Císter. 


La entrada cuesta 11€ por persona e incluye una audio guía que consiste en una tablet que va activándose según vas accediendo a las dependencias de la abadía. Las explicaciones que ofrece la tablet son muy amenas y no se hacen nada pesadas por lo que se te pasa la visita en un suspiro (nosotros estuvimos unas dos horas y nos supo a poco). 


Una vez acabada la visita aprovechamos para comprar la botella de vino que habíamos probado la noche anterior en la cena en "Les Buffets" y que nos había gustado mucho. 
Volvimos otra vez a Narbonne para comer y visitar el último museo que estaba incluido en el ticket que habíamos comprado el día anterior en el edificio del Ayuntamiento.


Se trata de la casa de Charles Trenet, compositor y cantante francés llamado por algunos "el padre de la canción francesa". Estuvimos totalmente solos en la visita y pudimos ver como estaba la casa decorada tal como la dejaron los últimos propietarios. Encontramos objetos que seguramente algún coleccionista estaría encantado de poseer y que nos hizo gracia ver ya que sólo lo habíamos visto en las películas antiguas.


Para acabar el finde en Narbonne, nos dirigimos a un pueblecito de la costa llamado Gruissan, el cual tiene la peculiaridad de tener unas casas de madera justo al lado de la playa, muy similares a las que se pueden ver en Estados Unidos. 


Nos habían comentado que en la zona de Narbonne había mucho viento, y por eso la mayoría de los árboles de la zona estaban tumbados. Tuvimos la suerte de que el sábado hizo un día soleado y sin viento, pero justamente esa tarde se levantó un vendaval que era imposible hacer una ruta turística sin salir ileso del intento.



Así que tuvimos que volvernos a Barcelona y acabar nuestro fin de semana en el sur de Francia. En resumen, Narbonne nos ha encantado y recomendamos a todos los que puedais a hacer una escapada a esta pequeña ciudad francesa. Seguro que no os defraudará!

Besos de Dani y Cris!

domingo, 14 de febrero de 2016

NARBONNE: Una agradable sorpresa en el sur de Francia (Primer día)


Os pongo en situación. El verano pasado, Dani y yo hicimos una escapada en moto a la Provenza para contemplar la floración de la lavanda. De camino, por la autopista, pude ver a lo lejos esta magnífica catedral y pensé, tengo que visitarla! Y hace justamente dos fines de semana pusimos rumbo a la ciudad que alberga esta preciosidad, Narbonne.
Nada más llegar, nos dirigimos hacia la Oficina de Turismo, ya que nos habíamos preparado muy poco la escapada y no sabíamos qué nos podía ofrecer la ciudad. Nos entregaron un mapa y nos informaron de que en el Ayuntamiento podíamos comprar un pase para ver 7 museos/monumentos de la ciudad a un precio de 9€. Así que allá que nos fuimos y lo compramos (la entrada individual a cada uno de ellos es de 4€, merece la pena!). 


Eran las 12h del mediodía, los monumentos cierran a esta hora y vuelven a abrir a las 14h, así que decidimos dar un paseo por la ribera del Canal du Midi,  el paseo Mirabeau, el corazón de la ciudad. Suponemos que en verano, todas esas barquitas que se ven amarradas darán paseos por el canal, pero en las fechas que hemos ido nosotros no hay mucho ambiente turístico.
Se iba acercando la hora de comer, así que nos dirigimos al mercado de Les Halles, dónde habíamos visto en TripAdvisor que se encontraba uno de los restaurantes mejor valorados de la ciudad.


El mercado estaba lleno de tiendas con productos típicos de la región, como paté, foie, miel y aceite. También había muchos bares dónde tomar un buen vino de la zona o probar la comida tradicional del lugar. Después de dar una vuelta por todos los pasillos del mercado, nos dirigimos hacía Chez Bebelle, un bar donde te sientas en la barra a degustar la estupenda carne que venden en la parada que hay justo al lado y que es propiedad suya también.


Dani se pidió una brocheta de pollo asado y yo... tartar de caballo!! Al principio pensaba que había hecho una locura pidiendo carne cruda y que no me iba a gustar, pero cuando la probé... me encantó! El Dani no lo miraba con buenos ojos pero yo me lo comía la mar de a gusto :-) Para acompañar la carne, los platos venían con patatas fritas y ensalada y para beber nos pedimos un vaso de vino. Para acabar, un par de cortados y ya teníamos los estómagos llenos para comenzar nuestra ruta turística por la ciudad.


Quedaban unos minutos para las 14h, así que decidimos dar una vuelta por los alrededores del Museo Lapidario, primera parada en nuestro recorrido. Pasamos justo por delante de la antigua Iglesia de los Agustinos, que a pesar de lo mal conservada que estaba la fachada y la habitación que había para entrar, el interior de la misma nos sorprendió.


Nos acercamos a ver la Basílica de San Pablo, una de las iglesias góticas más antiguas del sur de Francia. Construida sobre los vestigios del antiguo cementerio paleocristiano, la basílica posee la particularidad de presentar ante románico y arte gótico mezclados. La rana de su pila de agua bendita es célebre, aunque no pudimos verla porque en ese momento la basílica estaba cerrada. 


Por último, paseamos por la Plaza de las Cuatro Fuentes, que debe su nombre a la fuente con cuatro caños edificada justo en el centro de la misma. Fue antaño la plaza principal del barrio de Bourg y a ella da la espléndida fachada del siglo XIV de la Casa de los Pregoneros, antigua bolsa pañera.


Después de este pequeño recorrido por el barrio de Bourg, nos dirigimos al Museo Lapidario, una de las 7 "atracciones" que integran el bono que habíamos comprado previamente en el ayuntamiento. Este museo está situado dentro de una iglesia en desuso del gótico meridional y su nave recoge desde el siglo XIX una importante colección de antiguos bajorrelieves, verdaderos testigos de la sociedad de la época del Narbo Martius.


De allí, nos dirigimos de nuevo a la Plaza del Ayuntamiento. Justo en el centro de la plaza, se puede ver la Via Domitia. Esta antigua calzada romana unía Italia con España en el siglo II antes de nuestra era, y no fue descubierta hasta 1997. Ha sido restaurada y acondicionada para poder pisar las piedras que la conforman y sentir que vuelves a la antigua época romana.


Nuestra siguiente parada fue el Museo de Arte, situado dentro del conjunto arquitectónico del Palacio de los Arzobispos, segundo conjunto monumental arzobispal de Francia después de Avignon, y que forma parte de las 7 "atracciones" del bono. Este museo ofrece un abanico exhaustivo de pinturas de las escuelas del Norte y del Sur, y por supuesto de la escuela francesa. También es reconocido como portador de la más bella colección de cerámica del hexágono, después del Museo Nacional de Sèvres, y ofrece a los visitantes un conjunto excepcional de 120 pinturas orientalistas, unánimemente calificada como única en Francia. 


Salimos encantados de este museo, ya que a parte de las obras que se exponen en él, que son una auténtica maravilla, hay una increíble escenografía que acompaña durante todo el recorrido y que aumenta el valor de las obras de arte que alberga.
Seguidamente nos dirigimos al Museo de Arqueología, situado en el mismo complejo arzobispal y tercer integrante del bono. Está organizado según una clasificación temática, y sus salas poseen entre otras, una colección excepcional de pinturas murales exhumadas del suelo narbonense.


La tercera y última atracción que se incluye que está situada dentro del complejo arzobispal es el torreón Gilles Aycelin. Fue construido entre los años 1295 y 1306 por encargo del arzobispo y antiguo canónigo de la ciudad. Mide 42 metros de altura, y desde la cima se pueden ver las impresionantes vistas de la ciudad de Narbonne en 360 grados, por lo que merece la pena subir los 162 escalones.


Al salir del complejo nos dirigimos hacía el Museo Horreum que alberga unas galerías subterráneas romanas que sirvieron como almacén de grano, vino y aceite a finales del siglo I a.C. También los antiguos habitantes de Narbonne conservaban las armas por la importancia militar de la ciudad en esa época.


La última visita del día se la dedicamos a la catedral de San-Just y San-Pastor. Se comenzó a construir en el año 1272 pero nunca ha sido acabada, ya que habría sido necesario demoler una parte de las murallas romanas y los cónsules de la ciudad se opusieron ya que éstas eran una buena defensa de la ciudad. La entrada a la catedral es totalmente gratuita pero si se quiere ver el Tesoro que alberga, hay que pagar entrada. Como estaba incluido en el bono que habíamos comprado en el Ayuntamiento, pudimos ver la tapicería de "La creación del mundo", hecha en el siglo XV por los artesanos de Bruselas, y varios objetos de culto.


Y hasta aquí nuestro primer día en Narbonne. Después de visitar la Catedral nos fuimos a descansar un poco al hotel y salimos a cenar a un restaurante llamado "Les Grands Buffets", en las afueras de la ciudad, con una bonita decoración y una comida de calidad. Nos pusimos las botas probando todo tipo de quesos, foies y repostería. Allí probamos el vino tinto de la Abadía de Fontfroide, riquísimo y del cual compramos una botella en la misma abadía, pero de eso ya hablaremos otro día :-)

Un beso de Dani y Cris.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Echando la vista atrás... Viajes 2015



El 2015 llega a su fin! Pero si parece que fue ayer cuando estábamos comiéndonos las uvas y dándole la bienvenida! Me voy haciendo mayor y los días van pasando más deprisa... Hay que ver! A pesar de todo, ha sido un año muy completo, en cuanto a viajes se refiere y también en lo personal. Como dije del 2014, este año tampoco me puedo quejar, y espero que siga igual de bien el año que entra!

Ahora, os dejo con un resumen de todos los viajes o escapadas que he hecho durante este magnífico año:

ROMA (17 y 18 de enero)

Parece que se ha convertido en una tradición. Mi amiga Lara y yo hacemos una escapada de invierno cada año. Este año tocó Roma, y fuimos acompañadas de dos amigas más. Un fin de semana lleno de risas en la ciudad con más Historia del mundo.


RIVIERA MAYA (del 15 al 22 de marzo)

Silvia y Javi, primos de Dani, querían ir a México. La pregunta clave fue "¿Queréis venir a México con nosotros?" y claro, quién se resiste a una pregunta así?? Yo no!! Así que nada, hicimos las maletas y allá que nos fuimos. Fue una semana super completa, intercalando días de relax en el hotel con excursiones a los lugares más bonitos de la zona. 


GALICIA (Semana Santa)

Porque como ya sabeis, mis abuelos viven allí, así que una vez al año toca hacer escapada a esta Comunidad Autónoma. Este año tocó visitarlos en Semana Santa, y como era la primera vez que Dani pasaba unos días allí, hicimos alguna que otra escapada turística, como visitar Santiago de Compostela.


GIRONA (9 de mayo)

Aprovechando que nunca habíamos visto la ciudad de Girona, y que justo ese fin de semana comenzaba la fiesta "Temps de flors", nos acercamos a ver como habían engalanado las calles de motivos tanto florales como frutales. Nos encantó, y estamos deseando volver a visitarla sin el barullo de gente que había a causa de la fiesta, para poder saborearla más tranquilamente.


Cala AiguaBlava y Pals (6 de junio)

La Costa Brava no deja de sorprenderme. A tan sólo una hora de Barcelona, empieza una de las costas más bonitas de España. Cada año intento conocer algún rinconcito de los miles tan bonitos que tiene, y este año le tocó el turno a AiguaBlava. Recomendable 100%.


Castellar de N'Hug (7 de junio)

El rio Llobregat pasa por el sur de Barcelona, abasteciendo pueblos como L'Hospitalet o el Prat de Llobregat, y aunque en su desembocadura el río no parece nada bonito, en su nacimiento, muy cerca de los Pirineos la cosa cambia. Es ideal para hacer una excursión de un día en familia, viendo sus fuentes, recorriendo las callejuelas de Castellar de N'Hug o cogiendo el "Tren del Ciment" para descubrir rincones como "Els Jardins Artigas", diseñados por el propio Antoni Gaudí.


Provenza (del 3 al 5 de julio)

Quién no ha visto imágenes de campos llenos de lavanda? Yo quería ver con mis propios ojos los tallos de lavanda en pleno apogeo y oler esa fragancia tan característica.  Aprovechando que el sur de Francia está a pocas horas de Barcelona en coche, Dani y yo pasamos un fin de semana rodeados de paisajes completamente lilas.


Siurana y Ulldemolins (3 de agosto) 

Había visto alguna que otra foto de Siurana por Instagram, y esos acantilados que lo rodean me llamaron la atención, así que un domingo cogimos el coche y nos fuimos de ruta por el Priorat, comarca dónde se encuentra Siurana. Nos hubiese gustado hacer la ruta completa que teníamos planeada, pero nos tuvimos que ir antes para casa. Queda pendiente visitar otros pueblos del lugar!

 
7 Gorgs y Ripoll (11 y 12 de agosto)

Descubrí la ruta de los "7 Gorgs" a través de unas fotos que colgó una amiga en Facebook, y me gustó, así que hicimos una escapadita de 2 días hacia la zona de Ripoll, en el interior de Cataluña. Nos hacia gracia ir de acampada con el Leo, así que nos compramos tienda de campaña y todos los utensilios para poder acampar cómodamente y allà que nos fuimos. La idea no estuvo nada mal, así que esto de acampar lo repetiremos más a menudo!



Belchite (14 de agosto)

No recuerdo cómo supe de él, pero si recuerdo que tenía muchas ganas de visitarlo, así que aprovechando que teníamos una semana de vacaciones en agosto y que no teníamos planificado ningún viaje, nos fuimos a descubrir alguno de los tesoros que nos ofrece España. La vista panorámica de este pueblo destruido por la Guerra Civil te deja sin aliento y la explicación de la guía te da una buena idea de lo que ocurrió durante la batalla que acabó con la alegría de este pequeño pueblo aragonés.


San Sebastián (del 10 al 12 de octubre)

No sé si fue por el buen tiempo que hizo, por lo bien acompañada que fuí o por las comilonas que nos pegamos, pero San Sebastián me encantó. Una ciudad pequeña pero que tiene mucho que ofrecer. Sin duda, pasear por la playa de la Concha es algo que se tiene que hacer alguna vez en la vida.


Y hasta aquí, todos los lugares que he podido visitar este año, acompañada de las mejores personas que puedo tener a mi lado. Gracias a todos por compartir conmigo este sueño, el de que conocer todos y cada uno de los rincones del mundo. 
Ya estoy pensando en los posibles destinos para el año nuevo... Si es que no puedo estar quieta!! En 2016 espero cumplir mi gran sueño viajero, visitar Nueva Zelanda. Me preguntan que porqué este destino, y yo respondo que porque aparte de los increíbles paisajes que hay, es el lugar más lejano en la tierra al que puedo ir, tanto por el este como por el oeste. 
Y porque soñar es gratis, también barajo destinos como Eslovenia, San Petersburgo, Noruega o Cuba, y escapadas de fin de semana como Madrid o Toledo.

FELIZ AÑO NUEVO 2016 A TODOS!!!

martes, 8 de diciembre de 2015

SAN SEBASTIÁN: los 10 imprescindibles


Aprovechando que el 12 de octubre era lunes y que teníamos un fin de semana de tres días, Dani y yo decidimos visitar la ciudad de San Sebastián. Unos amigos, cuando les explicamos nuestro plan, no quisieron perdérselo, así que vinieron con nosotros. Fue un fin de semana muy divertido y que nos dio para poder ver, sin prisas, todos los encantos de esta ciudad vasca. Aquí van nuestros favoritos:

PASEAR POR LA PLAYA DE LA CONCHA


La Playa de la Concha es una de las playas más conocidas de toda España y si no es la más bonita, en cuanto a playas urbanas se refiere, poco le falta. El día que decidimos recorrerla de punta a punta, hacía un sol de justicia, gente muy valiente metiéndose en el agua y otra simplemente tomando el sol y aprovechando los últimos coletazos del verano.

Nosotros también aprovechamos el buen tiempo y metimos los pies en el agua (estaba muy fría!!), paseamos por la arena haciendo miles de fotos y disfrutamos de los impresionantes edificios que se encaraman a la bahía de la concha. Simplemente unos privilegiados.

IR DE PINTXOS

Porque si la Playa de la Concha es conocida en España, creo que ir de pintxos lo es todavía más! Y es que en España se come bien vayas dónde vayas! Así da gusto! Tuvimos la suerte de tener una conocida de Donosti, y quién mejor para recomendarte los mejores sitios para ir de pintxos? Aquí va una selección de los pintxos que más le gustó a una servidora (y creo que al resto también) :-)


En el bar Txeptetxa (Calle pescadería), la anchoa con centollo, espectacular! En el bar Borda Berri (calle Fermín Calbetón), el risotto de idiazábal y el magret de pato, para chuparse los dedos! En el bar Txuleta (calle 31 de agosto), la croqueta de Txuleta, irresistible! Y en el bar La Viña (calle 31 de agosto), las albóndigas, simplemente deliciosas! Todos ellos acompañados de un buen txacolí, chin chin!

SUBIR AL MONTE IGUELDO

Dicen que desde el monte Igueldo, se tienen las mejores vistas de la ciudad, así que tal espectáculo no nos lo queríamos perder. Hay tres formas para subir: en coche, caminando o en funicular. Nosotros decidimos subir en el antiguo funicular, ya que tiene su encanto (aunque yo pasé un poquito de miedo ya que las alturas y yo no somos muy amigas que digamos jajaja)


Y tienen razón, las vistas desde aquí son espectaculares! Se puede ver la Playa de la Concha en toda su amplitud, se observa la forma de tortuga que le atribuyen a la isla de Santa Clara y en el horizonte se alzan majestuosos los montes que bordean la ciudad vasca. Simplemente para quedarse mirando sin darse cuenta del paso de las horas.


VOLVER A SER NIÑO

Y es que si desde el monte Igueldo se observan unas vistas increíblemente bonitas, también cabe la posibilidad de volver a ser niño. En la cima se encuentra el parque de atracciones de la ciudad, con atracciones muy sencillas pero que te hacen volver a reír y a disfrutar. Y si no, mirad que cara de felicidad se nos ve a los cuatro, subidos en la montaña suiza.


VER A LOS SURFISTAS EN LA PLAYA DE ZURRIOLA

En esta playa es donde se concentra la mayor parte de la juventud donostiarra para hacer surf. Nosotros pudimos ver a unos cuantos surfistas haciendo una competición y aunque no es tan bonita como la Playa de la Concha, también tiene unas vistas bonitas y un buen paseo para recorrerla de punta a punta.


SAN SEBASTIÁN DESDE OTRA PERSPECTIVA: EL MONTE URGULL

El monte Urgull separa la playa de la Concha de la de Zurriola y las vistas desde la cima nada le tienen que envidiar a las de su vecino Igueldo. La subida se hace a pie por caminos rodeados de vegetación y miles de bancos para ir descansando. Lo que más me gustó de San Sebastián es que en pocos minutos puedes pasar de estar en una calle con mucho ruido a estar rodeado del mas absoluto silencio, escuchando únicamente las olas del mar.


ACERCARSE AL NUEVO EDIFICIO DE LA TABAKALERA

Hace poquitos meses que abrieron la Tabakalera, la antigua fabrica de tabaco de la ciudad, convertida ahora en un centro cultural. Con grandes espacios para albergar exposiciones y un bar para tomar algo a la salida de alguna función, este edificio se convertirá en un "sitio obligado" para el fin de semana. Cuando estuvimos nosotros había funciones de microteatro, y pudimos asistir durante 20 minutos, al discurso de una ex presentadora de televisión venida a menos pero con aires de grandeza. Muy divertida!


PASEAR POR CRISTINAENEA

Este parque está situado justo enfrente de la Tabakalera y es un buen sitio para pasear, correr o descansar. Hace algunos siglos, este parque era el jardín privado de la vivienda en Donosti del Duque de Mandas, quien al fallecer, lo donó al ayuntamiento para que fuese disfrutado por los ciudadanos donostiarras. 


VISITAR LA ISLA DE SANTA CLARA

Durante los meses de verano se puede visitar la isla de Santa Clara, icono de la ciudad. Nosotros no tuvimos la suerte de poder subir al barquito que lleva hasta este pequeño islote pero si que pudimos contemplarla desde todos los rincones y perspectivas posibles.


MARAVILLARSE CON LA ARQUITECTURA DE SUS EDIFICIOS

Pasear por San Sebastián es una delicia para los sentidos, ya que la mayoría de sus edificios están construidos con una belleza y elegancia exquisita. En cada rincón de esta pequeña ciudad te puedes encontrar con una majestuosa fachada que te dejará con la boca abierta. Y nosotros que somos tan cotillas, no podíamos dejar de pensar quién eran los afortunados de vivir detrás de esos ventanales o en esas buhardillas con encanto.


Y hasta aquí las 10 cosas más importantes que nos ofrece la ciudad. Espero que hayáis cogido ideas o simplemente os haya picado el gusanillo por visitarla. Merece mucho la pena!

Besos de Dani, Migue, Miha y Cris.

jueves, 24 de septiembre de 2015

BELCHITE: Un pueblo destruido por la Guerra Civil

Dicen que todavía se puede oír el ruido de los aviones volando sobre los edificios de estilo mudejar de Belchite y también los gritos desesperados de las mujeres que intentaban ponerse a salvo para evitar estar cerca del estallido de las bombas. 
Del Belchite de los años 30 ya sólo quedan unas ruinas que se han ido deteriorando con el paso de los años pero que se pueden ir a visitar con una guía que durante hora y media explica los terribles días que pasaron sus habitantes durante un enfrentamiento entre republicanos y nacionalistas en la guerra civil española.

El paisaje que se observa nada más entrar al recinto es desolador. Los únicos edificios que quedan en pie y se pueden distinguir bien las formas son el "Arco de la Villa" (recientemente restaurado y por dónde se entra al recinto), la iglesia y el convento de San Agustín, el convento de San Rafael y la iglesia de San Juan (conocida actualmente como la torre del reloj).  Del resto de edificios que formaron el pueblo aragonés, sólo quedan fachadas o simples montones de ruinas.

Sobrecoge poder observar los restos de metralla en las fachadas de algunos edificios, e incluso todavía hay un misil encajado en la torre del convento de San Rafael que no explotó y que esperemos que se mantenga quietecito para siempre. En la siguiente foto podéis verlo en la esquina derecha de la torre, en la parte de abajo.

Todos los supervivientes tuvieron que abandonar el pueblo tras la batalla, buscando acogida en los pueblos de alrededor. Una vez acabada la guerra intentaron volver a sus casas, pero estaba todo en tal mal estado que resultaba imposible, por lo que decidieron crear otro pueblo justo al lado del antiguo, actualmente conocido como Belchite Nuevo. Hubieron habitantes que se negaron a dejar atrás sus raíces, pero al final tuvieron que abandonar el lugar dónde tan buenos momentos habían pasado y que la guerra se los arrebató.

Desde aquí, tengo que agradecer a Pilar, la guía local, su buen hacer, por las explicaciones tan detalladas que daba sobre lo que ocurrió en el lugar, indicando fechas, nombres y lugares, de una forma fácil y nada pesada. Se nota que le gusta su trabajo, y sobretodo, que su familia vivió los angustiosos momentos y conoce de primera mano todo lo que sucedió allí. Me quedó grabada una conversación que tuvo con su abuelo cuando ella era joven:
- Pilar: Abuelo, cuéntame cómo fue la Guerra Civil.
- Abuelo: Sólo tienes que subir a Belchite Viejo y mirar las ruinas que quedaron.

Una pena que en la Historia hayan pasado estos terribles sucesos pero merece la pena conocerlos, ya que de esta manera, podemos evitar que vuelvan a suceder. Os dejo un enlace a la página de turismo de Belchite dónde podréis informaros de los horarios y precios de las visitas. Nosotros fuimos a una de las visitas diurnas, pero también hay la posibilidad de disfrutar de Belchite de noche, descubriendo las leyendas que se dicen sobre el lugar. Nosotros nos quedamos con las ganas, pero seguro que volvemos!


"Pueblo viejo de Belchite, ya no te rondan zagales, ya no se oirán las jotas que cantaban nuestros padres". N.B.

Besos de Dani, Gemma, Leo y Cris.


martes, 1 de septiembre de 2015

1 año contando viajes!!



Hace justamente un año que decidí emprender la aventura de contar mis viajes en un blog. Durante este período he intentado ser constante en las publicaciones y he visto como poco a poco el blog iba creciendo. Gracias a todos aquellos que dedicais unos minutos del día a leer lo que os cuento, sin vosotros el blog no tendría sentido. Gracias también a todos aquellos que me han acompañado en los viajes, sin vosotros los viajes no serían taaaaan divertidos.

Ahora empieza un nuevo año bloguero y espero poder contaros como hasta ahora mis aventuras por el mundo. Os informo de que también he creado una página en Facebook, "Los viajes de Cris", y una cuenta en Instagram, "@losviajesdekristina", por si quereis estar más al día de mis viajes!

De nuevo, mil gracias por estar ahí!

Besos de Cris!