domingo, 17 de mayo de 2015

FORMENTERA: Auténtico mediterráneo


Hoy escribo sobre Formentera. Una isla que me tiene enamorada, a la que he ido dos veces y sé que volveré muchas más. Una isla con encanto, auténticamente mediterránea, con mucho sol, pequeña pero con todo lo necesario para desconectar y pasar unos días de ensueño. 


A la isla pitiusa se llega en barco desde Ibiza. Salen ferrys a todas horas desde el puerto ibicenco hacia el puerto de "La Savina". Las dos veces que he ido yo, he cogido un barco desde Barcelona y en Ibiza he hecho un cambio a un barco mucho más pequeño, ya que el puerto de Formentera no permite el amarre de grandes buques.


Lo mejor para moverse por la isla es alquilar un moto. Hay muchas empresas que las alquilan y si no vas en temporada alta (julio y agosto) no hace falta reservarlas ya que hay a montones!! Para llegar del puerto al hotel, hay un autobús "urbano" que hace ruta por toda la isla, aunque depende de dónde se coja el hotel, será mejor ir en taxi. Una vez dejadas las maletas, ya se puede alquilar la moto para ir por libre por toda la isla!


De punta a punta de la isla se tarda apenas 15 minutos, y en cada una de esas puntas hay un faro, el "Far de la Mola" y el "Far de Cap de Barbaria", más conocido como el faro de la película de "Lucía y el Sexo". Las puestas de sol desde este último son preciosas.


Las aguas que la rodean nada tienen que envidiar al caribe. Formentera tiene muchas calas con arena blanca y aguas turquesa. Cala Saona, Platja de Mitjorn, Ses Illetes, Ses Platgetes... A cada cual más bonita!



Su capital, San Francesc de Formentera, está llena de casas blancas con toques azules, muy marineras. Con muchos rincones dignos de fotos, en este pequeño pueblito hay varios restaurantes con muy buena oferta gastronómica y varias tiendecitas dónde es imposible entrar y no salir con algún recuerdo.


Ésta es una pequeña muestra de lo que ofrece Formentera. Desde este pequeño blog, os invito a planear este verano una escapada a esta maravillosa isla, ya que merece mucho la pena. Si me haceis caso, no os arrepentiréis!! :-)                                              


Besos de Cris!

domingo, 10 de mayo de 2015

GIRONA: Temps de flors


Ayer decidimos pasar el día en Girona. También se apuntaron nuestros amigos Silvia y Joshua, la hermana de Dani, Gemma, y por supuesto no podía faltar nuestro perrito Leo! A pesar de tenerla tan cerquita de casa (a tan sólo 1:30h en coche) no habíamos ido nunca así que aprovechando que empezaba la fiesta de "Temps de Flors" (Tiempo de Flores) la visitamos y nos encantó. Todos sabemos que cuando hay alguna feria/fiesta las ciudades se llenan de gente y es muy difícil visitarlas como es debido pero tuvimos un primer contacto del cual salimos muy contentos y esperamos volver pronto para poder visitarla como realmente se merece ya que tiene mucho que ofrecer. 


En esta fiesta Girona se viste de flores, frutas y verduras y las asociaciones, colegios y grupos realizan verdaderas obras de arte. En muchos puntos de la ciudad reparten mapas dónde puedes encontrar todos los "decorados" y te marcan una ruta para poder verlos. En el medio de la calle, en patios de casas particulares o dentro de una iglesia, estos decorados pueden estar en cualquier sitio, eso sí, dentro de los límites del barrio judío y el casco antiguo, unos barrios con mucho encanto, rodeados de la antigua muralla. Se puede recorrer una gran parte de la muralla y las vistas desde ahí arriba son muy bonitas. 


Girona está dividida por el río Onyar, afluente del Ter que nace en el macizo de las Guillerías, en plena sierra prelitoral. Las imágenes que se pueden captar de los edificios que lo bordean son realmente bonitas, ya que éstos son muy coloridos y están presididos por la gran catedral.


La catedral de Girona está consagrada a Santa María y se encuentra en el punto más alto de la ciudad. Posee la nave gótica más ancha del mundo, con un total de 22,98 metros. Su construcción se inició en el siglo XI en estilo románico, siguiendo en el XIII con el gótico, conservando tan solo el claustro románico del siglo XII y la torre de la misma época. Se terminó en el siglo XVIII.


Para esta fiesta, las escalinatas que dan acceso a la catedral se llenan de flores y la hacen mucho más bonita de lo que ya es. Igual pasa con la Iglesia de San Martí, cuyas escaleras son todo un estallido de colores y su interior todo un homenaje a las verduras!



Dos curiosidades de la ciudad de Girona. En una de las calles principales de la ciudad, Carrer de Santa Clara, se encuentra la heladería Rocambolesc, propiedad de uno de los hermanos Roca, famosos por tener el mejor restaurante del mundo, El Celler de Can Roca. Su interior nos recordó un poco a la fabrica de Willy Wonka y los sabores que nos cogimos en tarrinitas estaban deliciosos.



La otra curiosidad es que uno de los más de once puentes que cruza el río Onyar, llamado "Pont de les Peixateries Velles" lo construyó Gustave Eiffel en 1876, años antes de construir su obra más conocida, la Torre Eiffel. Realmente, lleva su sello de identidad.


Y hasta aquí, nuestro día en Girona. Un día muy completo con grandes platos de comida a muy buen precio, golpes inesperados con barrotes invisibles y trastadas del Leo que acaban en lamparones de helado.
Besos de Dani, Gemma, Joshua, Silvia y Cris.



domingo, 3 de mayo de 2015

ROMA, último día: monumentos de la antigua Roma.


En este segundo y último día, toca visitar los monumentos que se construyeron en la antigua Roma. Salimos del apartamento en dirección a la Isla Tiberina, formada en el centro del río Tíber y a escasos metros de donde estábamos hospedadas. La cruzamos para pasar a la otra orilla del río y poder desayunar en el barrio judío.


Una vez llenos los estómagos, callejeamos por el barrio judío en dirección al Coliseo Romano. El primer monumento con el que nos topamos es el Teatro Marcelo, ideado por Julio César y construido por Augusto en el año 13-11 a.C. Estaba dedicado al sobrino e hijo adoptivo de Augusto, llamado Marcelo, muerto prematuramente en el año 23 d.C. Su estilo sobrio fue modelo para la construcción del Coliseo, utilizando el mismo tipo de piedra, Travertino de la cantera de Tivoli.


Seguimos nuestro camino y justo al subir una cuestecita (Roma está rodeada de siete colinas, y eso nuestras piernas lo acaban notando!) nos encontramos con el colosal Monumento Nazionale a Vittorio Emanuele II, inaugurado en 1911 para rendir homenaje a Victor Manuel II, primer rey de Italia tras su unificación. Desde 1921 se haya la tumba del soldado desconocido, un lugar en el que brilla la llama eterna y se encuentra siempre custodiado por dos soldados. 


A partir de aquí se encuentra la mayor concentración de monumentos históricos del mundo. Empezamos con la columna de Trajano, de 30 metros de altura y concluida en el año 114 d.C. Está recorrida por un bajorrelieve en espiral que conmemora las victorias de Trajano frente a los dacios (actualmente Rumanía).


Seguimos con el mercado de Trajano, el primer centro comercial cubierto de la historia. Fue construido en ladrillo entre los años 100 y 110 d.C. y estaba formado por seis plantas a lo largo de las cuales se distribuían más de 150 locales comerciales. Actualmente se encuentra en su interior el Museo de los Foros Imperiales.



Cruzamos la calle para poder observar el Foro Romano. Era la zona en la que se desarrollaba la vida pública y religiosa en la antigua Roma. Al finalizar el Imperio, el Foro Romano se dejó en el olvido y poco a poco quedó enterrado. En el siglo XVI ya se conocía la existencia i la ubicación del Foro, pero no fue hasta el siglo XX cuando se realizaron la excavaciones. 


Un dato curioso es que este área en sus inicios era una zona pantanosa. En el siglo VI a.C. el área fue drenada mediante la Cloaca Máxima, uno de los primeros sistemas de alcantarillado del mundo. 
Y por fin, al final de la calle, llegamos al monumento más famoso de Roma, el Coliseo. Su construcción comenzó en el año 72 bajo el régimen de Vespasiano y terminó en el año 80 durante el mandato del emperador Tito. Tras su finalización, el Coliseo se convirtió en el mayor anfiteatro romano, con unas dimensiones de 188 metros de longitud, 156 metros de anchura y 57 metros de altura. 


Lo bordeamos entero para poder ver todos sus lados y realmente impresiona mucho por su grandiosidad. En estos momentos es cuando me pregunto cómo fueron capaces de construir en esa época estos edificios tan grandes y tan perfectos y cómo es posible que lleguen tan bien conservados después de todos estos siglos de historia. 


Entre el Coliseo y la Colina Palatino se encuentra el Arco de Constantino. Fue construido en el año 315 en conmemoración de la victoria de Constantino I el Grande en la batalla del Puente Milvio. Para su construcción utilizaron piezas de edificios anteriores y es el más moderno de los arcos de triunfo que se realizaron en la antigua Roma. Tiene una altura de 21 metros, una anchura de 25 y está compuesto por tres arcos. 


Bordeamos la colina Palatino, pasamos por delante de la entrada del Palatino y llegamos al Circo Máximo. Era un recinto alargado con espacio para 300.000 espectadores, dónde se celebraban los juegos públicos consistentes en carreras de carros y diferentes espectáculos. Con 600 metros de longitud y 225 metros de anchura, el Circo Máximo era el mayor de Roma.


Ahora es un espacio verde dónde la gente pasea o hace ejercicio. Lo recorremos a lo largo y nos dirigimos hacia la Iglesia de Santa María in Cosmedin, conocida por ubicar la Boca de la Veritá. Es una iglesia medieval construida en el siglo VI sobre los restos del Templo de Hércules en el Forum Boarium. Bajo el altar se encuentra una cripta que fue construida en el siglo VII para cobijar las reliquias que el papa Adriano I había extraído de las catacumbas.


Volvemos a cruzar el río Tíber en dirección al barrio de Trastevere para visitar la iglesia de Santa María en Trastevere. Fue fundada por el Papa Calixto I en el siglo III, cuando el cristianismo aún era un culto minoritario, y todavía conserva su carácter medieval a pesar de las reformas sufridas con el tiempo. 


Antes de pararnos a comer y volver al apartamento para coger las maletas y marcharnos hacia el aeropuerto, no nos queremos ir sin subir a la colina donde se encuentra la Fontana dell'Acqua Paola y desde donde hay unas impresionantes vistas de la ciudad.


El Papa Paolo V fue quien ordenó la construcción de esta fuente que fue diseñada para abastecer de agua a las zonas del Vaticano, del Trastevere y Vía Giulia.  La diseñaron los arquitectos Giovanni Fontana y Flaminio Ponzio y su construcción se llevó a cabo entre los años 1605 y 1621.


Ahora si que se acaba el tiempo para más visitas. Comemos en uno de los encantadores restaurantes del Trastevere y decimos adiós a una ciudad llena de historia a la que volveremos seguro ya que nos ha encantado (por lo menos yo! jejeje)

Besos de Ingrid, Lara, Sara y Cris.

lunes, 27 de abril de 2015

ROMA, primer día: desde el Vaticano hasta la Piazza Navona


Hay un vuelo por 45€ ida y vuelta a Roma, vamos? Esa es la pregunta que me hizo mi compañera de trabajo y amiga Lara para comenzar a preparar un viaje de fin de semana a Roma. Avisamos al resto de compis y al final nos fuimos cuatro chicas: Ingrid, Lara, Sara y yo.
Aterrizamos en Roma Fiumicino cerca de las 8 el sábado y en las salidas nos esperaba un taxista que habiamos contratado online. Por 45€ te llevaba a la dirección que le indicaras, en nuestro caso el barrio de Trastevere. También disponen de furgonetas para llevar a más de cuatro personas. 


Una vez dejamos las maletas en el apartamento, desayunamos y nos dirigimos hacia nuestro primer destino turístico, la Ciudad del Vaticano. Seguimos el margen del río Tiber y al fondo vimos la imponente cúpula de San Pedro. La basílica está presidida por la plaza que lleva su mismo nombre, rodeada por dos pórticos formados por 284 columnas y proyectada por Gian Lorenzo Bernini. No teníamos intención de entrar en ningún monumento o museo, ya que en un fin de semana no podíamos verlo todo, (y menos el Vaticano, que la cola rodeaba la plaza entera!) así que continuamos nuestra ruta turística. Seguimos bordeando el río en la misma dirección y nos encontramos con el Castel Sant'Angelo, de origen el mausoleo del emperador Adriano y convertido en fortaleza papal en el siglo VI. 


Antes de cruzar el río hacia el centro de Roma, nos encontramos con unos puestecitos de souvenirs, que me recordaron mucho a los que hay bordeando el río Sena, en París. Aprovechamos para hacer un par de compras de regalitos (obligados un llavero para mi madre y una postalita para una compi).


Nos paramos a tomar algo en un pequeña terraza, y menos mal que había toldo, porque empiezó a caer un chaparrón que duró tan sólo 10 minutos, pero con el cual hubiésemos acabado empapaditas. Una vez recargadas las pilas, nos dirigimos hacia la plaza del Popolo. En el centro de la misma se sitúa un obelisco egipcio de 24 metros dedicado a Ramsés II y a sus alrededores se encuentran la Iglesia de Santa María del Popolo, dónde se pueden ver obras de Caravaggio y las iglesias aparentemente gemelas Santa María dei Miracoli y Santa María in Montesano.



Bajamos por la Via del Corso, famosa por las tiendas ubicadas en ella, así que hicimos unas cuantas compras aprovechando que eran rebajas. Giramos por la Via dei Condotti y al final nos encontramos con las famosas escalinatas de la Plaza de España. Su nombre tiene su origen gracias a la ubicación de la embajada española ante la Santa Sede desde el siglo XVII.


Callejeamos por la zona en dirección a la Basílica Papal de Santa María Maggiore. De camino pasamos por la plaza Barberini dónde se encuentra la Fontana del Tritone, realizada en 1643 por Bernini, y nos cruzamos con las Cuatro Fuentes, encargo del papa Sixto V pero que no pudimos ver porque estaban tapadas por obras de mantenimiento.


Era la hora de comer, así que nos paramos en un restaurante a escasos metros de Santa María la Maggiore a comernos un plato de pasta. Una vez llenos nuestros estómagos, visitamos la basílica católica más grande de las iglesias dedicadas a la Virgen María en Roma. Fue edificada sobre un templo pagano que rendía culto a la diosa Cibeles y construida a mediados del siglo IV por órdenes del Papa Liberio.



Según la leyenda, la Virgen apareció ante el Papa indicándole las instrucciones para la construcción de la iglesia, y la forma de la planta fue diseñada por una milagrosa nevada. En las fotos no se aprecia bien porque las hice con el móvil pero tengo que decir que es realmente preciosa.
Retrocedemos sobre nuestros pasos y nos dirigimos otra vez hacía el centro de la ciudad pero como nos había faltado el postre en la comida, nos paramos a comprarnos uno de los famosos helados italianos. Que ricos estaban!! Lara, todo eso te vas a comer??


Callejeando por el centro entre estrechos pasajes y callejuelas llegamos a la famosísima Fontana di Trevi. Impresiona ver una fuente tan grande entre esas callecitas tan pequeñas. La mala suerte que tuvimos es que estaba en obras, por lo que no había agua donde tirar una moneda y las estatuas estaban totalmente tapadas por un andamio. Lo único que pudimos ver fue la dedicatoria que Roma le hizo a Anita Ekberg tras su fallecimiento.


A unos pocos metros de la Fontana di Trevi se encuentra el Templo de Adriano. Fue construido en el año 145 d.C. en honor del emperador Adriano por su sucesor Antonino Pío y ahora está incorporado a un edificio de la Piazza di Pietra. Hoy en día solo se conservan once columnas corintias de 15 metros de altura.


De allí nos dirigimos al Panteón de Agripa, el edificio mejor conservado de la antigua Roma. Su construcción se llevó a cabo en tiempos de Adriano, en el año 126 d. C. A principios del siglo VII el edificio fue donado al Papa Bonifacio IV y éste lo transformó en una iglesia, esa es la razón de su perfecto estado de conservación. La entrada es gratuita pero a la hora que llegamos estaban haciendo misa y no dejaban entrar, así que nos quedamos con las ganas. Bueno, más bien fui yo, ya que era la única que no había estado en Roma antes, las demás ya lo habían visto. Otra vez será! :-)


Las piernas estaban empezando a dolernos de tanto caminar así que pusimos rumbo a la Piazza Navona para poder sentarnos en alguna de sus terrazas y descansar mientras tomábamos algo. Antiguamente estaba ubicado en este lugar el estadio de Domiciano en el que los ciudadanos romanos disfrutaban de los juegos atléticos griegos, de ahí la razón de su actual forma. De estilo barroco, es una de las plazas más bonitas y populares de Roma y por eso los precios de cualquier consumición son abusivos!


Nos fuimos sin tomar nada y volvimos al apartamento a descansar antes de salir a cenar por el barrio del Trastevere y de ahí a dormir, ya que nos habíamos levantado muy temprano para coger el avión y no habíamos parado en todo el día. Un día muy completo y del cual no me esperaba haber tenido tiempo para haber visto tantas cosas!
Antes de despedirme, os enseño la foto del edificio que teníamos al lado de nuestro apartamento, digno de una película de terror!


Besos de Ingrid, Lara, Sara y Cris.