domingo, 19 de abril de 2015

RIVIERA MAYA: Valladolid, Chichén Itzá y Cenote Ik-kil


Nuestra última excursión en Riviera Maya la destinamos a visitar la ciudad de Valladolid, las ruinas mayas de Chichén Itzá y el cenote Ik-kil. A las 8 de la mañana teníamos a Miguel (nuestro taxista) esperándonos en la puerta del hotel. Lo primero que nos dijo es que estuvo todo el día anterior intentando localizarnos para decirnos que ese día era 21 de marzo y eso significaba... ¡¡Equinocio de primavera!! Qué casualidad!! Ibamos a poder ver en directo la famosa serpiente emplumada que baja por las escaleras de la pirámide maya más famosa! Empezamos bien el día!


Nos subimos en el coche y empezamos nuestra ruta. Después de un pinchazo, el cambio de rueda correspondiente y de tres horas de ruta, llegamos a la ciudad colonial de origen español de Valladolid. Nuestra primera visita fue al mercado de artesania que se encuentra en la plaza de Francisco Cantón, la plaza más conocida y concurrida de la ciudad. El recinto estaba lleno de tiendecitas con muchos vestidos típicos mexicanos. Aprovechamos para hacer un par de compras y cruzamos el parque para poder ver desde cerca la iglesia más famosa de la ciudad, la iglesia de San Gervasio.


A modo de anécdota, os cuento que esta iglesia sustituye a la que se erigió en 1545 por el padre Francisco Hernández, cuya fachada miraba hacia el poniente como muchos de los templos yucatecos de la época colonial. En 1705 la iglesia original fue demolida parcialmente por orden del obispo Don Pedro de los Reyes Ríos por su profanación por el llamado "Crimen de los Alcaldes".


Paseamos por las calles cercanas a la plaza y vimos a muchas mujeres por la calle vendiendo todo tipo de frutas con muy buena pinta. De buena gana nos hubiéramos comido alguna! A las 11.30h nos dirigimos al cruce de la calle 41 con la 44. Según nos dijo Miguel, a esa hora se ponían unos chicos con un carrito a vender cochinilla, hecha bajo tierra, rodeada con hojas de plátano y con una salsa secreta de la que no nos quisieron desvelar sus ingredientes.


La servían de dos maneras: en tacos o en tortas y la verdad es que estaba buenísima y eran súper baratas. Por la comida de los cinco (invitamos a Miguel) nos cobraron ¡¡ 7 euros !! Cuando acabamos, Miguel nos llevó por lo que denominó la zona VIP de Valladolid. Una calle con unas casas que a más de uno le gustaría ser el dueño!


También vimos una casita que imitaba a las antiguas casas mayas. Al final de la calle llegamos a un gran parque donde estaba situado el Convento de San Bernardino, fundado por los Franciscanos recién llegados a Yucatán. Este convento fue la primera sede de los Franciscanos en Valladolid, en su interior aún resguarda algunos vestigios que sirvieron durante el proceso de evangelización de los mayas. Aquí comenzó el proceso de conversión al catolicismo.


El tiempo apremia y no podemos visitarlo por dentro, así que nos damos la vuelta y Miguel nos lleva a Chichén Itzá, zona arqueológica inscrita en la lista "Patrimonio de la Humanidad" por la Unesco y cuyo castillo está considerado como una de las "Nuevas siete maravillas del mundo".


En comparación con el resto de zonas arqueológicas, en esta hay muchísima gente y la cola que hay para coger las entradas asusta, pero en realidad tardamos muy poco en comprarlas (menos mal, porque no hay casi nada de sombra y el sol es mortal!). Eso sí, el precio también es considerablemente más alto, son 216 pesos por persona. Nada más entrar, vemos muchísimos puestos de souvenirs muy coloridos, igual que en las afueras del recinto. Siguiendo el caminito recto llegamos a la explanada dónde se encuentra el castillo, el edificio más imponente de la zona.


Después de verlo en tantas y tantas fotos por internet, en revistas o en la tele, nos impactó mucho verlo en persona y la verdad es que es realmente bonito. Está muy bien conservado y es una pena que no se pueda subir, ya que nos hubiera gustado ver las preciosas vistas que seguro que hay desde la cima.


Ya empezamos a ver a mucha gente sentada por los alrededores esperando ver la serpiente que se forma por la posición del sol. Nos comentan que no hay un horario fijo, sino que se puede formar de 12 a 16h. Nosotros seguimos visitando la zona y vemos "El templo de los Guerreros", edificio influenciado por la arquitectura de los tolteca y construido sobre una antigua edificación anterior dedicada al "Dios Reclinado" Chac Mool.


Está rodeado por hileras con muchas columnas iguales, tanto por el lado norte como el lado oeste, que por lo que tengo entendido, rodeaban una plaza llamada "Plaza de las mil columnas", aunque hay algunas zonas dónde muchas columnas han desaparecido con el paso de los años.



El día se comienza a nublar, y nuestras esperanzas de ver la serpiente van desapareciendo. Nos dirigimos hacía el Gran Juego de Pelota, pero antes de llegar, nos encontramos con lo que parece que era el cementerio. Un muro lleno de relieves de craneos. Ya sabemos la tradición de los mayas de cortarle las cabezas a los adversarios...


Detrás de este muro se encuentra el juego de pelota más grande de mesoamérica. En comparación con el que vimos el primer día en Cobá es por lo menos 4 veces más grande, y las paredes son totalmente horizontales, mientras que en el de Cobá estaban inclinadas. Mide 168 metros de largo y 70 metros de ancho. Nos impactó que el círculo estuviese colocado tan alto, debía de ser difícil acertar con la esfera!


El día se acaba nublando por lo que va a ser difícil ver el espectáculo que ofrece el sol en la pirámide así que como también nos queda por visitar el cenote Ik-kil acabamos por marcharnos. Una pena!! A pesar de las nubes hace mucho calor, así que nos apetece mucho pegarnos un bañito! Este cenote, en comparación del de Casa Cenote es cerrado y su agua es muy oscura. La razón es que... tiene 50 metros de profundidad!! La verdad es que daba bastante impresión meterse sabiendo que tenias tanta agua por debajo de los pies pero merece mucho la pena.


Se acerca la hora de cerrar, así que salimos y nos dirigimos al coche. Quedan 3 horas de vuelta al hotel y aprovechamos para ver las fotos y recordar todo lo que hemos vivido ese día. De camino, Miguel nos lleva a un centro comercial para comprar vainilla de allí, ya que es muy típica. Nos despedimos de Miguel con mucha pena ya que ha sido un guía estupendo!!


Y hasta aquí, nuestras aventuras por México. El resto de días aprovechamos para estar relajados en el hotel, tomando mojitos y comiendo hamburguesas y nachos. Estuvimos siete días que pasaron volando y que lo pasamos genial.  Para cuando el siguiente, chicos???
Sólo me queda decir que.... VIVA MÉXICO!!!


Besos de Silvia, Javi, Dani y Cris.

domingo, 12 de abril de 2015

RIVIERA MAYA: Xel-Há


La segunda excursión que hicimos en tierras caribeñas fue a Xel-Há, un parque acuático natural considerado como una de las maravillas naturales más grandes del mundo. 
Cogimos las entradas en una agencia turística mientras paseábamos por la 5ª Avenida de Playa del Carmen, la calle más turística de la ciudad. Tengo que reconocer que al llamarse Quinta Avenida la primera imagen que me vino a la cabeza fue la famosa avenida de Nueva York, y a pesar de que comparten el nombre, no tienen mucho más en común, aunque la avenida de Playa del Carmen tiene mucho encanto y mucho ambiente!
La entrada al parque más 45 minutos con delfines nos costó 159 dólares americanos (transporte incluido). Nos ahorramos bastante en comparación con el precio que nos ofrecieron en la agencia del hotel así que vuelvo a remarcar que los que quieran ir a Riviera Maya no se conformen con los precios de las agencias hoteleras, sinó que busquen en agencias de la zona o que vayan por libre (como hicimos nosotros y que nos encantó).


Nada más llegar al recinto de la entrada del parque, nos dieron nuestras pulseras (tienen la misma función que las del hotel, puedes ir a cualquiera de los restaurantes o bares a comer lo que quieras y puedes hacer todas las actividades, excepto algunas que hay que pagar aparte). La primera actividad que tuvimos que hacer era la de bañarnos con delfines. Qué bonitos eran! Qué suaves! Qué listos! La verdad es que impresionaba bastante meterse en la misma piscina dónde nadaban delfines, pero es una experiencia súper chula!


Nos metieron en un grupo de diez personas e hicimos actividades individuales y colectivas. Al principio nos pusieron a nadar en el centro de la piscina para que los delfines nadasen a nuestro alrededor y así pudiésemos acariciarlos y notar el tacto suave de su piel.


Los delfines son muy cariñosos, así que no dudaron en darnos un besito a cada uno de nosotros... Balam se lo daba a las chicas, y Malu a los chicos!


Fueron 45 minutos llenos de risas y de Ohhs!! y Ahhs!! cada vez que uno de los delfines hacía cualquier ejercicio. Una vez acabada la actividad nos llevaron al punto de información donde pudimos ver las fotos y los videos que nos hicieron (no está permitido llevar cámaras mientras dura la actividad). Por 84 fotos y un vídeo de 9 minutos nos cobraron la friolera de ¡¡199 $!! Era carísimo pero esto sólo lo hacemos una vez en la vida así que tuvimos que pagar para tener el recuerdo.


A partir de ahí, el resto de actividades fueron por libre. Nos montamos en bici para llegar de un punto a otro ya que el parque es bastante grande, nos subimos en donuts gigantes, nos tiramos en tirolina y sobretodo hicimos mucho esnorquel para ver los pececillos que nadaban a nuestro alrededor.


Fue un día super completo y pasado por agua!

Besos de Silvia, Javi, Dani y Cris.



domingo, 29 de marzo de 2015

RIVIERA MAYA: Cobá, Tulum, Casa Cenote y playa Akumal


Nuestro viaje a México, más concretamente a Riviera Maya, ha sido una mezcla entre descanso y visitas turísticas. De siete días que estuvimos, tres de ellos decidimos hacer rutas por la zona para ver pueblos y ruinas mayas, bañarnos en algún cenote (piscinas naturales) y visitar algún que otro pueblo. Nos hemos quedado con ganas de ver muchas cosas más, pero así tenemos excusa para volver jijiji. En la primera excursión, nos dirigimos a primera hora de la mañana a Cobá, la más grande e importante ciudad del noroeste de la península del Yucatán.


La entrada cuesta 64 pesos mexicanos (alrededor de 4€) y una vez pasas el control de tickets, entras en un gran bosque. El primer monumento que encontramos fue la iglesia, de 25m de altura. Muy cerquita está el recinto dónde los mayas jugaban al juego de la pelota.


El templo-pirámide más alto de la zona, con 42 metros de altura, se encuentra a unos dos kilómetros de distancia de la entrada al recinto, y se pueden alquilar bicicletas o dejar que un local te lleve en su taxi-bici, aunque nosotros decidimos ir caminando para poder observar con más detenimiento todo lo que nos íbamos encontrando en el camino. 


Como esta caseta ideal para resguardarse del sol abrasador, o estas figuras de piedra, situadas en el centro del camino, en forma de calavera y de ¿mono o coatí?, no nos quedó muy claro. También íbamos viendo otros edificios mayas integrados en el gran bosque que nos rodeaba.



Al final del camino, nos encontramos con la imponente pirámide. Ahí vamos a subir?? Se ve muy empinada y alta!! Venga va, ya que estamos aquí tendremos que vencer el vértigo y subir para ver las impresionantes vistas que hay desde la cima.


Con paso firme y sin mirar abajo, los cuatro conseguimos subir hasta arriba, y realmente las vistas son increíbles. Se ve un gran manto verde a nuestro alrededor y se divisa, allá a lo lejos, la puntita de la iglesia que habíamos visto antes. La verdad es que subir vale la pena y mientras estaba allí, no paraba de pensar cómo fueron capaces de hacer semejantes construcciones en esa época...


Después de estar un rato observando todo lo que nos rodeaba, decidimos bajar y poner rumbo a nuestro siguiente destino. Con ayuda de la cuerda que hay en el centro de las escaleras y bajando de culo para no resbalar, conseguimos llegar sanos y salvos.


Por cierto, tengo que comentar, que después de darle muchas vueltas al tema de cómo contratar las excursiones y de comparar precios, nos decidimos a ir en taxi, por libre. No pudimos hacer mejor elección!! Nuestro taxista, Miguel, nos llevó de un sitio para otro sin problemas, nos esperó todo el tiempo necesario, nos llevó a comer a sitios riquísimos y nos contó muchas leyendas de la zona. Desde aquí, y aunque seguramente no lo va a leer, le doy las gracias por todas las cosas que nos enseñó!! Si alguien va a viajar a la zona y está interesado, que no dude en pedirme el contacto!
Y siguiendo con nuestra ruta, la segunda parada del día fue Tulum, la única construcción maya construida al lado del mar, y para mí, la más bonita sin duda!


Las vistas al mar eran preciosas. Se podía ver el azul turquesa característico de las playas del Caribe junto a monumentos mayas imponentes.


Tulum significa muralla aunque el nombre original de la ciudad fue Tamá, amanecer. Qué privilegiados eran los mayas que vivían aquí y podían ver cada día el amanecer desde sus casas!


Realmente me hubiese quedado horas y horas sentada frente al mar, viendo romper las olas en la orilla y escuchando el ruido de los pájaros. Como envidié a las iguanas que campaban por sus anchas en esas tierras caribeñas!



Era hora de comer y nuestros estómagos ya empezaban a rugir, así que le dijimos a Miguel que nos llevara a algún sitio típico de allí. Fuimos a un restaurante que desde fuera parecía que se fuera a caer, ubicado en la ciudad de Tulum, pero dentro las cocineras hacían unos pucheros riquísimos.



Una vez con los estómagos contentos, nos dirigimos a un cenote recomendado por Miguel, Casa Cenote. Cuando llegamos nos encantó la transparencia del agua y el verde intenso de la vegetación que lo rodeaba. La entrada cuesta 50 pesos y se puede alquilar equipo de esnórquel y chaleco, aunque nosotros nos llevamos nuestras propias gafas y tubo.


Después de un ratito adaptándonos a respirar con el tubo (la verdad es que no somos nada expertos), empezamos a bucear y a ver pececillos nadando a nuestro alrededor. Nos hacía falta refrescarnos ya que habíamos pasado mucho calor en Tulum!!



Para acabar el gran día, nos acercamos a la playa de Akumal para poder ver tortugas marinas. En la entrada hay empresas que organizan tours y te alquilan el material necesario, aunque nosotros nos metimos por libre, ya que esa playa es gratuita (se ve que no en todas las playas de Riviera Maya se puede entrar por libre).
Vimos a uno de los grupos bastante lejos de la orilla y nos dirigimos hacía allí, ya que imaginamos que era dónde se encontraban las tortugas, y no nos equivocamos!!


Qué grandes y bonitas eran! Nos impresionó mucho verlas tan cerca, y no tenían miedo ya que se quedaban en su sitio, comiendo algas, aunque nos vieran por ahí observándolas. También vimos a dos ¿rayas o mantas? y nos dio un poco de miedito, así que salimos de la playa y le contamos a Miguel todo lo que habíamos visto  muy entusiasmados jejeje.


Fue un día de 10. Era la primera excursión que hicimos, pero ya sabíamos que íbamos a volver enamorados de México!

Besitos de Silvia, Javi, Dani y Cris (todavía con la depresión post-vacacional).

martes, 20 de enero de 2015

PARÍS, último día: Museo del Louvre


Último día en París. Nuestra intención es ir a visitar el Palacio de Versalles pero ayer nos dimos cuenta de que estaba cerrado al público los lunes, así que la alternativa es entrar al Museo del Louvre. Como tenemos que dejar el apartamento por la mañana, nuestra primera parada del día es la Gare du Montparnasse para dejar las maletas en la consigna (tal como hizo Ester ayer en la Gare du Nord). Una vez libres de peso, salimos de la estación y nos encontramos frente a frente con la Tour de Montparnasse, el segundo rascacielos de París con 210 metros. Se puede subir a la cima del edificio y con la París Museum Pass es totalmente gratuita, aunque nosotros no subimos ya que no tenemos demasiado tiempo antes de coger el avión de vuelta a casa y el cielo nublado tampoco es que te permita ver mucho horizonte.


Desde allí vamos caminando hasta el Museo del Louvre, que se encuentra a unos 20 minutos. Hoy se notan las piernas y los pies cansados y es que hemos caminado muchísimo estos cuatro días!! El París Museum Pass te permite la entrada exprés en este museo, así que entramos enseguida y compramos unas audioguías por 5€ cada una. Realmente, no sé que contaros del Louvre que no sepáis ya... Que es uno de los museos más visitados del mundo, que alberga el cuadro más famoso y que es tan grande que necesitas unos cuantos días para recorrerlo entero! Personalmente no me gusta demasiado, prefiero otros museos como el Orsay o el MET en Nueva York, pero entiendo que ha de ser una visita obligatoria cuando vas a París.


Y hasta aquí nuestro viaje a París. Han sido 4 días muy intensos, caminando mucho para poder ver al máximo lo que nos ofrece esta preciosa ciudad y riendo aún más con la compañía que hemos tenido!! Nos lo hemos pasado genial y estamos deseando volver a viajar los cinco y conocer juntos otra ciudad europea :-)
Besos de Ana, Alex, Dani y Cris.

lunes, 12 de enero de 2015

PARÍS, tercer día: Desde la Ópera Garnier hasta la Bastilla.


Amanece en París, y nosotros nos levantamos tempranito para aprovechar nuestro tercer día en la ciudad. Esta noche Ester se tiene que ir ya que el lunes trabaja, así que para no tener que volver al apartamento a buscar la maleta, lo primero que hacemos es dirigirnos a la Gare du Nord para dejarla en la consigna y así poder turistear sin ella. Seguidamente entramos en una de las cafeterías que hay justo enfrente y tomamos un buen desayuno que, excepto Ana y yo que tomamos uno muy francés, es de estilo totalmente inglés (bacon, huevos revueltos y alubias).


Bajamos por la Rue la Fayatte y nos encontramos con esta iglesia con la entrada decorada toda de Navidad. Justo en la esquina donde tenemos que girar a la izquierda para ver la Ópera Garnier, nos encontramos con las galerias más famosas de la ciudad: las Galerías Lafayette. Estas galerías fueron creadas en 1893 por los primos Théophile Bader y Alphonse Kahn y enseguida tuvieron mucho éxito entre los empleados de las oficinas y la alta burguesía. No entramos ya que no queremos ponernos los dientes largos!!


Muy cerquita se encuentra la Ópera Garnier, de estilo neobarroco y diseñado por el arquitecto Charles Garnier bajo las órdenes de Napoleón III. Fue inaugurada en 1875 con el nombre de Academia Nacional de la Música. La novela El fantasma de la Ópera, de Gastón Leroux, narran los hechos ocurridos en las cuevas subterráneas y en el edificio. Realmente bonita y espectacular. Se puede entrar con visita guiada aunque nosotros sólo la vemos por fuera.


A un par de calles de distancia, se encuentra la imponente Iglesia de la Madeleine, de estilo neoclásico, que se empezó a construir en 1764 por Pierre Contant d'Ivry y recuerda mucho a uno de los templos romanos. Para mi gusto, una de las iglesias más bonitas de París!


Su entrada es totalmente gratuita así que entramos para visitarla y Ester aprovecha para poner una velita pidiendo un deseo a la virgen (habrá incluido a sus compis de viaje?? jijiji)



Desde la entrada de la iglesia se puede ver la Plaza de la Concordia y el Obelisco de Luxor en el centro. Nos dirigimos hacia allí y nos encontramos con una de las pastelerías más famosas de París: Ladurée. Es famosa por sus macarons, y la decoración de las tiendas es preciosa... y más en Navidad. Entramos para comprar algunos macarons pero los precios nos echan hacía atrás, 17€ por 5 unidades!!! Los hacen de oro??


Antes de llegar a la Plaza de la Concordia giramos por la Rue Saint Honoré, una de las calles con más tiendas de lujo de toda la ciudad. Desde Chanel hasta Jimmy Choo, todos los grandes diseñadores tienen cabida en esta calle comercial. Y llegamos a la Place Vêndome, famosa por ubicar el hotel Ritz  y por ser el domicilio elegido por muchos joyeros reputados. Tanto la columna central como la fachada del Ritz no se pueden ver ya que están en obras, pero hay unos árboles de Navidad muy bonitos que alegran la plaza.



Viendo la hora que es y que teníamos pensado visitar el Museo d'Orsay antes de comer, nos dirigimos hacia allí rápidamente cruzando el Jardín de las Tullerías y el Sena. En la entrada no hay mucha cola y con la París Museum Pass entramos totalmente gratis. Sorprende su entrada, que recuerda totalmente a una estación, y tiene su explicación, ya que inicialmente, el edificio que hoy alberga el museo era una estación de trenes. Está dedicado a las artes plásticas del siglo XIX y se pueden encontrar obras de grandes maestros como Renoir, Monet y Gauguin.


Salgo del Museo d'Orsay con una de sus guías, ya que hago colección de todas las guías de los museos que visito. Ya es hora de comer, así que nos dirigimos hacía los Jardines de Luxemburgo y encontramos un restaurante muy cuco donde hacen unas crepes espectaculares a un módico precio. El restaurante se encuentra en un barrio donde abundan las Galerías de Arte, hay una en cada esquina!! Después de la riquísima comida, visitamos los Jardines de Luxemburgo, donde se encuentra el Senado, ubicado en el Palacio de Luxemburgo. En estos jardines se pueden alquilar barquitos teledirigidos para hacerlos navegar en un pequeño lago que está justo enfrente del palacio.



Muy cerquita de los jardines se encuentra el Pantheón, monumento que sirve de templo para albergar los cuerpos de los hombres ilustres de la patria, aunque como primera opción querían que fuera una iglesia dedicada a la patrona de la ciudad. Con la París Museum Pass es gratuita así que entramos para ver las tumbas de Voltaire, Victor Hugo o Marie Curie entre muchos otros. No pudimos ver la gran cúpula central ya que se encontraba en obras (como muchos de los monumentos de la ciudad...).



Ya son las 5 y Ester se tiene que ir a buscar la maleta para ir al aeropuerto, así que la acompañamos a la estación de metro más cercana y nos despedimos con mucha penita porque no nos puede acompañar el resto del viaje y con la promesa de hacer un viaje igual de divertido que este.
El resto de los viajeros nos dirigimos hacia la catedral de Notre-Dame ya que en esa margen del río hay un embarcadero desde donde salen los barcos que hacen ruta por el Sena. Por 10€ cada uno, el barco nos lleva hasta la Torre Eiffel y la podemos ver con los destellos que la iluminan las horas en punto. (La podéis ver iluminada en el video-resumen).


Una vez que nos bajamos del barco, nos dirigimos caminando hacia la Bastilla. En el camino nos encontramos con el Hôtel de Ville, un edificio realmente bonito y que alberga el Ayuntamiento central de la ciudad.


Finalmente llegamos a la plaza donde se encuentra la famosa columna con el ángel dorado, nada que ver con la fortaleza que protegía la ciudad y que pasó a ser la prisión estatal, protagonista del inicio de la Revolución Francesa. (Lo siento, pero no tengo fotos... empezaba a llover y al ser de noche las pocas fotos que tengo son de muy mala calidad)
Ya es hora de cenar, así que volvemos al mercado navideño de los Campos Elíseos y nos cogemos comida para llevar mientras miramos de nuevo las paraditas. De allí ya nos vamos al apartamento para descansar, que ha sido un día muy movidito!!


Besos de Ana, Alex, Ester, Dani y Cris.